El ácido hialurónico es un humectante: atrae agua y la retiene. Suena perfecto, pero tiene un detalle que la mayoría ignora: si no hay agua disponible en el ambiente o en tu piel, la busca en las capas más profundas de tu dermis. Es decir, en condiciones secas, puede deshidratarte más.
La regla de oro
Aplicalo siempre sobre piel húmeda (recién lavada, antes de que se seque) y sellalo con una crema hidratante o un oclusivo. Así el ácido hialurónico atrapa el agua de la superficie en vez de tirar de la que ya tenés.
En climas secos como el de muchas ciudades argentinas en invierno, el ácido hialurónico de bajo peso molecular (penetra más) puede ser contraproducente si no lo sellás. Preferí fórmulas con múltiples pesos moleculares.
¿Sérum aparte o en la crema?
Si tu hidratante ya tiene ácido hialurónico en la fórmula (como muchos de CeraVe o La Roche-Posay), no necesitás un sérum extra. Más capas no significan más hidratación — significa más producto que tu piel no absorbe.